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Con el clima

El Clima 
 
 
Exposición al frío Las cuestiones que deben considerarse principalmente son: la exposición de niños y ancianos (por ser los más susceptibles); la falta de calefacción y de alimentos.

Es conveniente estar preparado con:
Fuentes alternativas de calor en caso de interrupciones en el suministro de energía (tomando recaudos para evitar la intoxicación por monóxido de carbono) mantas y cobertores.
Alimentos no perecederos y agua potable en cantidad suficiente (no es conveniente el consumo de bebidas alcohólicas debido a que aumentan la pérdida de calor).
Linternas o fuentes de luz a pilas.
Mapas, sistemas de comunicación y medio de transporte adecuado.

Otras precauciones:
Deberá estar atento a la temperatura de los cuartos de niños (por mayor pérdida de calor) y ancianos (por alteración en la percepción del cambio de temperatura).
Al aire libre y en especial si hay viento, salir por períodos cortos, muñido de abrigo conveniente y protegiendo la cabeza, orejas, nariz y extremidades. (el 30% de la pérdida de calor se produce a través de la cabeza) Es conveniente mantenerse lo más seco posible ya que la humedad enfría el cuerpo más rápidamente.
La ingesta adecuada de líquidos y alimentos aumentan la producción de calor.
Deben vigilarse y calentarse las zonas entumecidas o frías.
Ante una actividad física mayor, debe recordarse que el organismo se ve sometido a un doble esfuerzo: el necesario para dicha actividad y además el necesario para mantener la temperatura corporal. No obstante un ejercicio adecuado puede prevenir la hipotermia.

Un peligro fuera del domicilio es la posibilidad de atascamiento de su automóvil: conviene en estos casos colocar mantas o elementos de color brillante para poder ser visto de lejos; mantenerse dentro del auto cubierto y abrigado con lo que disponga (mantas, toallas, papeles, etc.) tratar de mantenerse despierto; si es posible, encender el motor y la calefacción cada hora, unos diez minutos (es sumamente importante asegurar que el caño de escape no esté tapado con nieve o barro, ya que podría intoxicarse gravemente con monóxido de carbono). Conviene permanecer en el auto y no correr riesgos adicionales.
No es conveniente caminar sobre hielo o zonas resbaladizas debido al alto riesgo de caídas y traumatismos.

Los problemas relacionados con el frío son:

Hipotermia:
La hipotermia es la disminución de la temperatura corporal normal (por debajo de 35º C) y ocurre cuando la pérdida de calor es mayor que lo que el cuerpo es capaz de generar. Vientos fríos, ropa húmeda o escasa, ingesta de alcohol o drogas y enfermedades crónicas o debilitantes o edad temprana o avanzada suelen ser los factores asociados para el desarrollo de hipotermia peligrosa aún a temperaturas no muy bajas. A medida que la temperatura corporal desciende, se presenta debilidad, decaimiento, incoordinación, somnolencia y confusión aguda con alucinaciones y agresividad que, cuando la temperatura es menor a 32º C, puede evolucionar al coma. Dichas alteraciones cerebrales ponen en peligro la vida ya que impiden tomar conciencia del peligro. El cuerpo suele estar frío, fundamentalmente los miembros y la cara rosada; los escalofríos útiles para la generación de calor comienzan a desaparecer; puede haber respiración superficial y lenta y también pueden aparecer convulsiones. Como primera medida debe solicitarse ayuda médica. El recalentamiento debe permitir retomar la temperatura normal gradualmente (0,6º C por hora). Deben evitarse maniobras o movimientos súbitos ya que pueden desencadenarse arritmias graves. Si el paciente se halla inconsciente y no tiene pulso, además de evitar más pérdida de temperatura se realizan maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP).
Si el paciente se halla confuso o estuporoso no le dé nada por boca debido al riego de aspiración.
La congelación puede ser producida por exposición al frío húmedo con temperaturas cercanas al punto de congelación o por exposición al frío seco con temperaturas por debajo del punto de congelación.

Congelación:
Congelación localizada o sabañones: son lesiones duras, frías y blancas en extremidades, cara y orejas.
Pié de trinchera o de inmersión: extremidad pálida, fría, húmeda, edematizada y azulada. Puede estar anestesiada por el frío o volverse dolorosa al recalentarse.
Puede recuperarse o bien evolucionar a la gangrena y la pérdida del miembro.
Se trata recalentando con una mano no afectada, agua u objetos calientes, una opción puede ser colocar la mano debajo de la axila. Si la extremidad se congeló, debe calentarse rápidamente a una temperatura no muy caliente (38-43º C). No conviene caminar o masajear si el miembro está congelado ya que puede exponerlo a mayor lesión. Si no siente el miembro, no lo exponga a estufas o fuego ya que puede no percibir una quemadura si existe anestesia.


Exposición al calor Al igual que con la exposición al frío, existe más de un factor capaz de afectar su organismo que debe tomar en cuenta.

1. La excesiva humedad: disminuye la evaporación del sudor y por lo tanto la pérdida de calor.

2. La radiación solar: considerar los horarios. Evitar exponerse en las horas de mayor radiación UV. Evite la exposición prolongada al sol permaneciendo en el agua. Usar protector solar con SPF mayor de 15. Renovar el protector luego de mojarse.

3. Ciertas afecciones crónicas (cardiovasculares, obesidad, alcoholismo crónico, enfermedades debilitantes) pueden hacerlo más vulnerable al calor.

4. El uso de medicamentos (diuréticos, vasodilatadores, antihistamínicos, anticolinérgicos, psicofármacos) puede provocar complicaciones graves. En caso de utilizar medicación y hallarse expuesto al calor, conviene consultar a su médico de cabecera acerca de la posibilidad de dichas complicaciones.

5. El consumo de alcohol y drogas.

6. La edad: los menores de 5 y los mayores de 65 años suelen resultar más vulnerables.

7. Líquidos y alimentos adecuados: las bebidas alcohólicas y las infusiones estimulantes favorecen la diuresis y la pérdida de agua del organismo; el agua potable y las bebidas mineralizadas (usadas para deportes) son lo más recomendable. Se aconseja evitar el consumo de alimentos pesados (frituras, grasas, etc.) y calientes. Conviene consumir vegetales y frutas frescas (bien lavadas) que proveen agua, vitaminas y minerales útiles al organismo. Si bien en general se recomienda la ingesta de alimentos muy salados o sal adicional, esto puede resultar no conveniente en algunas situaciones patológicas o el uso de ciertos medicamentos).

8. La actividad física: En días cálidos y ante esfuerzos físicos importantes, se aconseja ingerir de dos a cuatro vasos de agua por hora preferentemente fría, pero no excesivamente. Tome en cuenta también, la protección de la radiación solar y la vestimenta adecuada. Trate de evitar la actividad intensa. Si debe hacerla, intente comenzarla lentamente y avanzar gradualmente, manteniéndose alerta a síntomas como cansancio excesivo, confusión, mareos o sensación de desmayo. En estos casos es imperante que interrumpa la actividad y busque reparo fresco y sombreado. Es mejor planificar las actividades en las horas de menor calor, a la mañana temprano o al atardecer.

9. La vestimenta: Conviene que sea de color claro, liviana y no apretada que permitan la evaporación.

10. Las alteraciones debidas a la exposición al calor se producen por disfunción de los mecanismos reguladores de temperatura del organismo.

Estas son:

Golpe de calor
El mecanismo principal está dado por ineficacia o imposibilidad para perder calor. Suele comenzar con fatiga, dolor de cabeza y vértigos. La piel suele estar roja, caliente y seca. La temperatura aumenta rápidamente hasta 40-41º C. Puede haber rapidez del pulso y la respiración. Desorientación y pérdida de conciencia o convulsiones. Finalmente puede haber colapso circulatorio y si no se trata rápidamente puede llevar a lesión cerebral permanente o la muerte.
Lo primero que debe hacer es buscar ayuda médica y colocar al paciente en un lugar fresco o a la sombra. Luego tratar de enfriarlo con lo que disponga: agua fría, esponja mojada, toallas o géneros húmedos fríos con exposición a viento, etc. Debe controlar la temperatura cada 10 minutos y evitar que ésta sea menor de 38,3º C por la posibilidad de aparición de hipotermia. Recuerde que si el paciente no se halla lúcido no debe administrarse nada por boca y debe colocarse en posición lateral, por la posibilidad de vómitos y aspiración bronquial.

Síncope (desvanecimiento) por calor
El mecanismo principal (a diferencia del cuadro anterior) es la pérdida excesiva de líquidos y suelen haber síntomas de alerta que dan más tiempo para tomar medidas efectivas.
Estos síntomas son debilidad importante, sudoración masiva, mareo, náuseas, vómitos y sensación de desvanecimiento. La piel puede presentarse pálida y fría y el pulso débil y rápido; por colapso circulatorio. el cuadro no suele ser grave si se toman las medidas adecuadas: colocar al paciente en posición horizontal, evitar que continúe expuesto al calor, refrescarlo y si está lúcido, administrar agua fresca. Si el cuadro no es muy grave, estas simples medidas, pueden revertirlo. Si aparenta mayor gravedad o no responde adecuadamente a las medidas iniciales, o el paciente padece enfermedades crónicas (cardíacas, diabetes, etc.): solicitar apoyo médico inmediato.

Calambres por calor
Aparecen debido a la pérdida de Sodio y también de Potasio o Magnesio por sudoración excesiva, durante actividades intensas, en temperaturas ambientes elevadas o personas muy abrigadas para el frío, o en aquellos que no se hallan aclimatados a un clima caluroso y seco, donde la sudoración pasa desapercibida debido a la rápida evaporación. Los músculos más afectados suelen ser los de los miembros o los abdominales. La mejor medida es la prevención evitando los factores causantes y mediante la administración de alimentos y/o bebidas que contienen sal.

Quemaduras
La gravedad está determinada por la fuente causante: térmica, química y eléctrica; por la profundidad de la lesión: superficiales y profundas; por la zona afectada: zonas más o menos susceptibles; por la extensión de la lesión: cantidad de superficie corporal afectada; por patologías concomitantes y por edad: niños pequeños y ancianos son más afectados.
En quemaduras por exposición al sol, es importante saber qué hacer y qué no hacer hasta la asistencia médica adecuada.
No debe colocar manteca, cremas pomadas, dentífrico o lo primero que se le ocurra.
No debe colocar hielo o agua helada.
No debe romper o pinchar ampollas que puedan aparecer.
Sí debe retirar al paciente de la exposición al calor.
Sí debe colocar la zona afectada en agua limpia y fresca.
Sí debe solicitar apoyo profesional.


Huracanes Son tormentas fuertes formadas en el mar con vientos de hasta 300 km/hora y lluvias. Los mayores daños son producidos por las crecidas de agua. Existen varios lugares costeros principalmente en los EEUU, expuestos a la amenaza de los huracanes, en aumento debido a ciertos factores climáticos. En dichos lugares existen centros de salud locales que proveen información preventiva, de alerta meteorológica y de emergencias ambientales.
Existen varios consejos útiles que usted puede y debe conocer de antemano si se halla en zona de riesgo.

Procure en estos casos:

1. Conocer por anticipado las señales de advertencia a través de los distintos medios.

2. Conocer rutas de evacuación y albergues y siempre acatar una orden de evacuación.

3. Tomar entrenamiento básico sobre primeros auxilios y maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP).

4. Evaluar los peligros potenciales en su domicilio (gas, electricidad, agua, productos tóxicos, etc.)

5. Tener a mano en su domicilio toda la documentación importante y los elementos de primera necesidad.

Los problemas de salud más frecuentes son heridas cortantes y punzantes producidas por vidrios, metales y otros escombros; fracturas y enfermedades por contaminación del agua.
Otros problemas son: incendios provocados por uso inadecuado de velas como fuente de luz; explosiones por escapes de gas; electrocución por líneas caídas y en contacto con agua; ataques de animales; ahogamiento y peligros por derrame de químicos peligrosos (solventes, venenos, etc.)
También pueden existir problemas derivados del hacinamiento si hubo evacuación y padecimientos de índole psicológico, fundamentalmente en niños, posteriores al evento.


Rayos Las lesiones ocasionadas por rayos son básicamente quemaduras por electricidad.

¿Debo considerar muerta a una persona que recibió una descarga por un rayo?
En ningún caso debe darse por muerta a una persona que recibe la descarga de un rayo, antes de haber efectuado maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) básica y avanzada.
A pesar de que los rayos descargan miles de voltios, esto ocurre en fracciones de segundo y una mayoría de estas personas sobreviven.

¿Que daños puede causar en el organismo?
Los daños principalmente se evidencian a nivel neurológico, cardiovascular, piel y esqueleto.

Daño neurológico: Muchos de los que reciben descarga por un rayo pueden quedar inconscientes un lapso de tiempo. Pueden presentar también disfunción de órganos sensoriales, parálisis, adormecimientos y dificultad para hablar, que en general son reversibles.

Daño cardiovascular: Son los daños que entrañan mayor gravedad por la posibilidad de arritmias cardíacas graves. Cabe aclarar que algunas de estas arritmias pueden ser mortales y que pueden presentarse con ausencia de pulso e inconsciencia. Siempre se deben realizar maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) cuando la persona se halla inconsciente.

Daño de piel: Las quemaduras son en general superficiales siendo más raras las lesiones profundas.
Daño del esqueleto: Son comunes las lesiones de la columna por lo cual no debe movilizarse al paciente y para su traslado se requerirá una adecuada inmovilización.